En torno a la ponencia del presidente de Guinea, Alpha Condé.

Alpha Condé, Paris. 2011

Al llegar a la calle de mi universidad, me encontré con el paso restringido y unos guardias que me decían “no puedes pasar”. Yo les dije “soy estudiante de Sciences Po, voy a la ponencia”, saqué mi carnet, me sonrieron y me dijeron “pasa, pasa”. Sucede que me estaba dirigiendo a una conferencia del Presidente de Guinea (antiguamente conocida como Guinea Francesa), Alpha Condé. El primer presidente elegido democráticamente en este país que, al pasar por Paris, dejó espacio para volver a su Alma Máter (ya que hizo sus estudios allí) a hablarnos de la democracia en los países africanos. Yo, latina, sentada allí en medio de cientos de franceses y otros estudiantes extranjeros, fui testigo de una clase sobre la libertad y los valores democráticos y del llamado de atención que este hombre hizo a Europa en general de ver el resto del mundo centrándose en ellos mismos.

La contundencia en el verbo de Alpha Condé la evidenciamos al comenzar la conferencia con esta pregunta “¿Quién dice cuándo son las elecciones legislativas en mi país? ¿Guinea o la Unión Europea?” Así dio inicio a una crítica muy fuerte sobre la europeanización y el hecho de que haya sido el mismo “Occidente” el que favoreciera por años las dictaduras en África en pro de intereses económicos. Para él, cuando en Europa dices “África”, las imágenes que vienen son: prostitución, Sida, ignorancia, destrucción. Es decir, una imagen caricaturizada. África es más que eso y están trabajando fuertemente por demostrarlo. Su concepto sobre la democracia se centra en que no es una fórmula matemática que puede aplicarse sin tomar en cuenta la realidad social de los países. Alpha Condé plantea una democracia que se “adapta” a cada pueblo tomando en consideración sus tradiciones y culturas. Esta es, quizás, la única vía para que pueblos que nunca han tenido valores democráticos en su haber, logren aceptarlos poco a poco. Sin embargo, me parece que un concepto “elástico” de la democracia puede llevar a situaciones algo depravadas en las que no estemos en una democracia pero aparentemos estarlo. Este miedo a su planteamiento lo disuadió al decir “los principios democráticos son los mismos pero cada país los aplica de una manera concreta, con sus tradiciones y culturas”.

Al igual que otros políticos que han estado presos, dijo “la prisión es muy buena escuela, el guardia que me cuidaba y pasaba los zapatos todos los días era analfabeta pero tenía todo el poder sobre mí. Creo que la prisión fue un buen colegio para mi carrera política”. Esto lo decía un hombre que tuvo una formación académica impecable antes de haber pasado por prisión. Un hombre que sabe que los “asuntos sociales requieren del tiempo porque es algo que implica al hombre” y que la fórmula debe ser “paciencia más determinación”. Un hombre que felicitó al representante de Human Rights Watch pero que lo llamó “idealista” en su cara. Que le explico cómo una ley sola no puede evitar que poblaciones que creen firmemente en la ablación de clítoris continúen con su tradición. Y que le respondió a un francés que el sueña con que en su país lleguen a haber universidades iguales a Sciences Po y no que todos los que tengan recursos tengan que irse (esta fue la respuesta a una pregunta sumamente impertinente en la que el profesor francés juzgó que Alpha Condé haya podido estudiar en Sciences Po cuando la mayoría de su país es analfabeta y comparó la educación que reciben los profesores en Francia con los profesores de Guinea).

Para Alpha Condé tanto los problemas de mutilación genital, como los problemas de guerrillas (luego de la fase de retiro de armas) son solucionados a través de la educación. Del cambio de conciencia. De la imaginación y voluntad que necesita la política. Es por esto que pidió que tuvieran paciencia, que los procesos sociales ocurren paso por paso (los cuales gracias a la globalización se han ido acelerando) y que no juzgáramos a un pueblo por haber tenido un dictador. “Si un dirigente hace mal y se vuelve dictador hay que ir contra el dirigente, no contra el pueblo”.

Yo quedé impresionada. Impresionada con su mensaje de esperanza y realismo al mismo tiempo a pesar de venir de un país con innumerables problemas sociales y políticos. Como venezolana, sentí un llamado de atención: dejemos de ser derrotistas. Esto fue hace un año, hoy lo secundo con mayor fuerza.

Un pensamiento en “En torno a la ponencia del presidente de Guinea, Alpha Condé.

  1. hola alpha conde soy hamidou diallo estoy en espña tú save que hoy en Guinea el dinero de Guinee sí tu ha cambiado fran Guine a salvado todo Guineen hacido muchos años si un persidente si cente el deberia a yudar todes Guineano yo te pido por favor cambia dinero si ha cambimuado este dinero ha salva todo Guineen mucho gracias alpha conde si tú necesita te doy mi facebook hamidou diallo tengo 17 años

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